3 peligros de consentir demasiado a tu hijo

Por Rocío Chacón Gómez. SerPadres.com

 

¿Constamente le compras a tu hijo todo lo que pide? ¿Le permites que haga lo que quiera?

“Máma, hoy no me voy a bañar”, “quiero ver televisión toda la tarde”, “me compras….”, esas son algunas de las peticiones o consentimientos que suelen cumplir los padres a sus hijos. Aparentemente parecen pequeños detalles con los que te evitas escuchar llanto, presenciar rabietas y hasta pasar vergüenzas frente a terceras personas.

Acceder a estas y otras solicitudes de tu hijo- aunque no parece- tiene más importancia en su desarrollo de lo que crees. Los especialista en psicología indican que “no frustrar a nuestros hijos es malcriarlos, propiciar a que sean unos consentidos”.

Una de ellas es la directora del Centro de Psicología Álava Reyes, quien no se explica cómo algunos pediatras le dicen a los padres que dejen a sus hijos comer y dormir todo lo que quieran, pues ella cree que es una manera educan hijos acostumbrados a tener a sus padres a sus “pies”, es decir, que si quieren algo, los papás corren a dárselo.

Peligros

1. Persona intolerante: “La frustración que siente tu hijo sobretodo de los dos a cuatro años por no obtener lo que quiere forma parte de su aprendizaje.”, indica Sergi Banús, psicólogo clínico infantil.

En tanto, el especialista te aconseja que si consientes a tu niño en todo lo que pide estarás formando una persona intolerante. En el futuro, él o ella no sabrán cómo esforzarse para lograr lo que quieren.

2. Adolescentes deprimidos: Según crezca el nivel de exigencia aumentará. Por ejemplo, de un simple juguete pasará al teléfono de última generación. Si él nota que no lo compras llegará a ser tan agresivo que no podrá manejar sus emociones. “Con esa actitud solo estarás criando adolescentes deprimidos”, dice Banús.

“Cuando se mima a un niño para evitar escuchar llanto, dolor y frustración, lo que se hace es condenarlo. Si los consentimos en todo no les estamos ayudando a crecer. Lo bueno en su desarrollo es que sean capaces de encontrar lo que quieren con sus propios recursos, que se esfuercen”, cree la terapeuta infantil Cristina García.

3. Ansiedad: El tenerlo todo, por ejemplo los juguetes no tiene tiempo para jugar con todos y lo que hace es perderse entre el montón. Según Alfonso Ladrón, psicólogo clínico infantil, en ciertos momentos debes crearle frustración a tu hijo para que pueda sobrevivir dentro de la sociedad.

¿Cómo reaccionar?

La psicóloga Susana de Cruylles indica que tu papá y tu mamá deben mostrarse de acuerdo ante la dedición que tomen. Nunca muestren inseguridad porque lo que provocan en tu niño es que no se vea forzado a cambiar su conducta e insistirá en convercer alguna de las partes.

Si tu hijo hace una rabieta debes:

1. No amenazarle, háblele con cariño.
2. No endurezcas tu cara manifestando enojo.
3. Mantén la serenidad.
4. Marca distancia física.
5. Dile que estás enfadada con su comportamiento pero, no con él.
6. Debes estar tranquila para que note que tienes sentimientos y que estás triste con su manera de actuar.

Por qué no debes hacerle los deberes a tu hijo

Por: eresmama

Realizar las tareas escolares de los hijos ni aumenta su capacidad de trabajo ni su disciplina, además les impide aprender algo nuevo. Te explicamos por qué no debes hacer los deberes a tu hijo. No te lo pierdas.

Los deberes forman parte del aprendizaje

Hacer los deberes es una labor y una responsabilidad de los hijos. Pero los padres también cumplen un papel, que es el de apoyar para que los chicos cumplan las tareas, y sobre todo resolver todas sus dudas. Esto no significa hacerles los deberes.

El aprendizaje consiste en un conjunto de materiales y herramientas que uno puede manejar y manipular

-Seymour Papert-

Los padres pueden ayudar mucho a sus hijos en los deberes, estableciendo que los deberes son una prioridad fundamental, y ayudándoles a desarrollar buenos hábitos de estudio.

Los deberes refuerzan los aprendizajes de clase:

  • Ayuda a crear hábito de estudio
  • Superación diaria
  • Autodisciplina
  • Reforzar la concentración
  • Cumplir pequeños retos cada día
  • Leer y seguir intrucciones de forma independiente
  • Distribuir y gestionar su tiempo
  • Desarrollar el sentido de responsabilidad
  • Aprenden una ética en el trabajo
  • Satisfacción por el trabajo realizado
  • Mejorar la memoria

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Por qué no debes hacerle los deberes a tu hijo

Hacer las tareas escolares por los niños es uno de los errores más comunes de los padres, al hacer los deberes con los hijos. Los padres que se implican en la educación de sus hijos comparten el momento de hacer los deberes juntos, pero involucrarse no significa hacer la tarea por ellos.

Se pueden dar sugerencias para orientar a nuestros hijos, pero nada más. Los niños que se acostumbran a que los padres les acaben haciendo los deberes se sentirán cada vez más inseguros, pensando que ellos solos no son capaces de hacer las cosas, cada vez preguntarán más dudas y les será más difícil hacerse cargo de sus tareas.

Los padres no deben hacer los deberes de sus hijos, ya que ellos no aprenderán nada si no piensan por si mismos, y si no les dejamos cometer errores.

Además es evidente que en el colegio la maestra se dará cuenta de que el trabajo realizado no ha sido hecho por el niño.

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Consejos para realizar los deberes con tus hijos

  • Entender que es un refuerzo para el aprendizaje
  • Es una ocasión para aprender a trabajar de manera autónoma.
  • No presionar al niño con los deberes
  • Potenciar su autoestima
  • Establece una rutina
  • Fijar un momento del día
  • Establecer un tiempo determinado, y no estar toda la tarde
  • Fomenta su autonomía
  • Acompañar al niño mientras realiza la tarea
  • Utilizar el refuerzo positivo
  • Ayuda a crear un hábito de estudio
  • Revisar los deberes hechos
  • Hablar de los deberes siempre como positivos

Los deberes y la neurociencia

El cerebro está diseñado para aprender, la rutina, la curiosidad y la novedad, son los grandes aliados del cerebro en su aprendizaje.

Los humanos aprendemos por imitación y por repetición. Los bebés de pocas semanas ya son capaces de imitar gestos, y cuando un bebé está aprendiendo una habilidad nueva, la repite una y otra vez hasta que lo consigue.

En la etapa escolar es necesario repetir, ejercitar lo aprendido para consolidar el aprendizaje. También el cerebro necesita reposo y tiempo, para analizar y procesar la información que recibe y consolidar los conceptos y habilidades nuevas.

Además el cerebro inmaduro, como el de nuestros hijos,  necesitan una guía que le ayude a analizar esta información. El cerebro está diseñado para aprender, pero para aprender bien necesita ayuda. Para ello el cerebro necesita organizar, secuenciar y repetir los procesos de aprendizaje. La mejor forma de aprender es la repetición de conceptos una y otra vez hasta conseguir consolidarlos.

El aprendizaje escolar debe estar dirigido a conseguir un desarrollo personal pleno, niños que de adultos sean generadores de nuevos conocimientos, enriqueciendo así a la sociedad a la que pertenecen.

JUEGOS AL AIRE LIBRE SERVIRÍA A LOS NIÑOS A COMBATIR LA OBESIDAD Y A OBTENER MAYORES LOGROS ACADÉMICOS

Por: Laura Vélez. Redactora de Guiainfantil.com

La sociedad va cambiando y de nosotros depende aprovechar aquellas cosas que nos benefician y frenar las posibles consecuencias de los cambios negativos. Es un hecho que los niños tienden a quedarse en casa en sus ratos de ocio y que cada vez más prefieren divertirse con la consola o con el ordenador antes que salir a la calle.

Los peligros de seguridad a los que pueden enfrentarse en la calle no son una excusa para mantener a los niños encerrados en casa viendo la televisión. Queremos recuperar los juegos infantiles en la calle porque aportan muchos beneficios tanto a los pequeños como a los mayores.

Ventajas de que los niños jueguen al aire libre

Los niños y los bebés deberían estar en contacto con la calle y también con la naturaleza para que aprendan a interactuar con el entorno que les rodea desde bien pequeños. En esta aventura de jugar al aire libre no tienen por qué estar solos, sino que es mucho mejor compartir los juegos en familia. Porque los beneficios de jugar al aire libre son muchos.

– Ejercicio. Jugar al aire libre previene la obesidad infantil, una enfermedad cada vez más frecuente en esta sociedad sedentaria que estamos creando para nuestros niños. Apagar el televisor, levantarse del sofá y salir a la calle a patinar o a jugar al balón, por ejemplo, son actividades de lo más recomendables para toda la familia.

– Creatividad. Es indudable que los juegos al aire libre potencian la energía de los niños, pero también su creatividad. El factor sorpresa es determinante en los juegos que tienen lugar en la calle porque no se puede controlar todo el entorno. Esto favorece la imaginación y el desarrollo de la creatividad en los niños, que tienen que agudizar el ingenio mucho más que en los juegos de casa.

– Autonomía. Además de ser más creativos, los niños que juegan habitualmente al aire libre son más autónomos e independientes. Esto que puede ocasionar más de una duda a los padres superprotectores, es una de la herramientas fundamentales con la que los niños sabrán cómo hacer frente a los problemas y encontrar las soluciones por sí mismos.

– Relaciones sociales. Muchas veces hemos hablado de la necesidad de favorecer las relaciones sociales entre los niños. Los niños solitarios y tímidos pueden encontrar un buen estímulo para desarrollar sus habilidades sociales en estos juegos al aire libre si se lo presentamos como una rutina habitual.

– Unión familiar. Además de los beneficios para los niños, jugar al aire libre es una de las mejores formas de unión familiar. Momentos inolvidables compartidos por toda la familia donde dedicar a nuestros hijos lo mejor que podemos dedicarles que es tiempo y atención de calidad.

No al uso de móviles antes de los 14 años, según Bill Gates

por guiainfantil

Restricciones sobre el uso de los smartphone para niños

Se reabre el debate sobre el uso cada vez más temprano de los smartphone por los niños, con esa ultima alerta del fundador de Microsoft, Bill Gates. Antes de los 14 años de edad, los niños no deberían tener smartphone. Esa recomendación la sigue él en su propia casa, restringiendo el tiempo de uso de móviles a sus hijos.

Evitar móviles antes de los 14 años de edad

En una reciente entrevista a un periódico británico, el fundador de Microsoft, Bill Gates, ha revelado la estratégia que siempre ha utilizado con sus hijos Jennifer, Rory y Phoebe, 20, 17 y 14 años de edad, respectivamente. Aunque se declare un fan de los smartphone, ele adoptó rigurosas restricciones cuanto a utilización de esos dispositivos por sus hijos:

– No se utiliza móviles en la mesa, durante las comidas.

– No se ha comprado móviles a los hijos antes de sus 14 años de edad, pese a que ellos se han quejado de que los amigos los tenían.

– Se limita el tiempo en que los hijos pasan delante de las pantallas.

– Se busca utilizar el móvil para ayudar en los deberes de casa

– Se utiliza el móvil para contactar con los amigos

– Se queda atento a los excesos

Aunque sea considerado un magnate de la tecnología, Bill Gates ha preferido educar de forma más tradicional a sus hijos y ser más atento en ese sentido. Según él, es necesario tener cierto control sobre el uso que ejercen los niños a los móviles, para que no conviertan en adictos a esos aparatos.

Consejos para que los niños hagan uso responsable de los móviles

Aparte de las reglas que utiliza Bill Gates en su casa, existen otros consejos de psicólogos y expertos en el manejo de smartphone, que también pueden ayudar a los padres a evitar que sus hijos tengan problemas como la adicción:

– Evitar el uso del móvil durante las horas de estudio.

– No permitir el uso de esos aparatos durante la hora de la comida.

– Controlar las aplicaciones que utilizan los hijos. Que sean adecuadas a su edad.

– Establecer un tiempo máximo para el uso del smartphone

– Evitar usar móviles, tablets u ordenador, antes de ir a dormir. Evitarlo por lo menos dos horas antes de ir a la cama.

– Evitar cargar el aparato dentro de la habitación

– Charlar y repetir, cuando haga falta, sobre las normas de privacidad y seguridad.

Cuánto necesita dormir un niño de acuerdo a su edad (y tips para conseguirlo)

 

¿Cuánto necesita dormir tu hijo?

Este es un cálculo aproximado de cuánto debería dormir tu hijo, pero recuerda que todos los niños son diferentes, y algunos pueden necesitar un poco más o menos que otros.

• Recién nacido a 4 meses

Sueño total: 16 a 18 horas

Sueño nocturno: 8 a 9 horas

Siestas: 7 a 9 horas (3 a 5 siestas)

• De 4 a 12 meses

Sueño total: 12 a 16 horas

Sueño nocturno: 9 a 10 horas

Siestas: 4 o 5 horas (2 o 3 siestas)

• Entre 1 y 2 años

Sueño total: 11 a 14 horas

Sueño nocturno: 11 horas

Siestas: 2 o 3 horas (2 siestas)

Entre 3 y 5 años

Sueño total: 10 a 13 horas

Sueño nocturno:[10 u 11] 10 a 13 horas

Siestas: 0 a 1 hora (por lo general, las siestas terminan hacia los 5 años)

• Entre 6 y 12 años

Sueño total: 9 a 12 horas

Sueño nocturno: 10 u 11 horas

Siestas: n/c

Consejos para hacer dormir a bebés recién nacidos hasta los 2 meses

  • Los recién nacidos duermen a intervalos de 2 a 4 horas, y se despiertan para comer.
  • Los bebés de esta edad tienden a moverse y verse inquietos durante el sueño. Debido a reflejos que no pueden controlar, es común verlos retorcer brazos y piernas, sonreír y hacer sonidos de succión.
  • Los pequeños no nacen con el conocimiento para calmarse solos hasta dormirse, así que tal vez necesitas ayudarlos con trucos como un chupón, envolverlos, mecerlos y amamantarlos. Recuerda que no existe nada que malcríe a un recién nacido, así que está bien acurrucarse con él para ayudarlo a quedarse dormido.

Consejos para hacer dormir a bebés de 2 a 4 meses

  • Los bebés de esta edad pueden dormir tramos de seis horas por la noche, y establecer algo parecido a un programa de siestas fijas.
  • Para que el niño adquiera una buena rutina de sueño, asegúrate de jugar con él y exponerlo a mucha luz solar durante el día, y evita estimularlo demasiado cuando afuera está oscuro.
  • Comenzar una rutina previa a la hora de acostarse, como un baño, alimentación y hora de cuentos, puede ayudar a que se prepare para dormir tramos más largos durante la noche.

Consejos para hacer dormir a bebés de 4 a 6 meses

  • Los bebés de esta edad comenzarán a abandonar las alimentaciones nocturnas y, por lo general, están listos para dormir toda la noche, en tramos que pueden durar entre 6 y 12 horas.
  • La investigación demuestra que alrededor del 60% de los bebés duerme sin interrupciones a los 6 meses, y hasta un 80% lo logra a los 9 meses.
  • Recuerda que todos los pequeños se despiertan algunas veces durante la noche, pero los que “duermen de corrido” han aprendido a dormirse solos.

Consejos para hacer dormir a bebés de 6 a 12 meses

  • En esta etapa, algunos bebés dejan de dormir toda la noche por la angustia de separación. Tu pequeño sabe que los padres están cerca incluso cuando no puede verlos, y puede sentirse molesto cuando despierta.
  • Está bien entrar a ver a tu bebé si llora, pero haz visitas breves y trata (aunque resulte difícil) de no levantarlo ni alimentarlo. Intenta masajear su espalda, cantar una relajante canción de cuna y escabúllete después de unos minutos.

Consejos para hacer dormir a niños de 1 a 2 años

  • Los niños activos pueden tener problemas para relajarse y bajar las revoluciones por la noche, lo que ocasiona batallas a la hora de ir a la cama. Cuando caiga la noche, intenta mantener las cosas en calma tanto como sea posible, y apégate a actividades reconfortantes como un baño y un cuento.
  • Una vez que el bebé aprenda a salirse de la cuna, puede intentar acurrucarse en la cama con ustedes. Este es un hábito difícil de cambiar, así que si no quieres comenzar una situación de sueño compartido, llévalo de regreso a su habitación.

Consejos para hacer dormir a niños de 2 a 5 años

  • Los problemas de sueño de infantes y preescolares incluyen posponer el momento de irse a dormir y resistirse, bajarse de sus camas de niños grandes cuando despiertan por la noche y desarrollar temores nocturnos.
  • Mantén una rutina para la hora de ir a la cama y un esquema de sueño: asegúrate de que tus niños entiendan las reglas y sé constante en su implementación.
  • El uso de una luz de noche o una cobija preferida puede consolar a los niños que tienden a asustarse en la oscuridad o tienen pesadillas.

Consejos para hacer dormir a niños de 5 a 12 años

  • Las tareas escolares, una agenda social atiborrada y el tiempo de computadora y televisión tienden a retrasar la hora de acostarse.
  • Puede ayudar restringir el consumo de refrescos u otras bebidas repletas de cafeína, además de reducir el tiempo de televisión justo antes de ir a dormir.
  • Tienden a dormir mejor los niños con habitaciones en las que es fácil quedarse dormido: oscuras, frescas y silenciosas, sin televisor ni computadora, que en aquellas que presentan muchas distracciones.